| Actualizado 9 diciembre 2012 |
Desde el ateismo y el dios de los filósofos
Manuel García Morente: Prestigioso catedrático de filosofía públicamente conocido como ateo
El nombre de García Morente es bien conocido en la Universidad española. Era catedrático de Ética en la Universidad de Madrid -entonces, "Universidad Central"-, y una de las figuras más prestigiosas de la filosofía en España. Cuando estalló la guerra en España en julio de 1936, era Decano de su Facultad. Aparentemente, no era una persona con un perfil que diera motivos para temer nada de la República española. Era públicamente conocido como ateo; de hecho, poco después de morir su madre, siendo un adolescente, dejó de ir a la iglesia: ya decía que no creía.
Formado en Francia
Hizo estudios en Francia, y se licenció por la Sorbona, siendo discípulo de Bergson y Levy-Brühl. Filosóficamente, su mayor influencia venía del kantismo, como sucedía en España con muchos de los que habían pasado por la Institución Libre de Enseñanza, algunos de los cuales ocupaban puestos relevantes en la joven República. Era apolítico, y si acaso, sus ideas al respecto podían tener cierta afinidad con las de Ortega y Gasset, con quien le unían bastantes planteamientos y una estrecha amistad. Y sin embargo...
La muerte de su yerno
En realidad, supuso su conversión. "¿Y qué me había sucedido? Pues que la distancia entre mi pobre humanidad y ese Dios teórico de la filosofía me había resultado infranqueable. Demasiado lejos, demasiado ajeno, demasiado abstracto, demasiado geométrico e inhumano. Pero Cristo, pero Dios hecho hombre, Cristo sufriendo como yo, más que yo, muchísimo más que yo, a ése si que le entiendo y ése sí que me entiende, a ése sí que puedo entregarle fielmente mi voluntad entera, tras de la vida. A ése sí que puedo pedirle, porque sé de cierto que sabe lo que es pedir y sé de cierto que da y dará siempre, puesto que se ha dado entero a nosotros los hombres. ¡A rezar, a rezar! Y puesto de rodillas empecé a balbucir el Padrenuestro. Y ¡horror!, ¡se me había olvidado!".
Al cabo de unos días, cayó el Gobierno en España y, poco tiempo después, pudo reunirse con su familia, en París, y darles la buena noticia de su conversión: ¡gran alegría para una familia en la que él era el único que había carecido de fe!
En mayo de 1938 volvió a España, con la intención de realizar los estudios preliminares al sacerdocio. Fue ordenado sacerdote en 1940.
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Este Blog pretende ser un instrumento al servicio de la Parroquia, para información y formación de los visitantes
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martes, 11 de diciembre de 2012
DEL ATEÍSMO A LA FE AL OÍR UN VILLANCICO
LA NAVIDAD MAS HERMOSA, GRACIAS AL PADRENUESTRO
| Actualizado 11 diciembre 2012 |
La Navidad mas hermosa, gracias al Padrenuestro
En una sociedad donde los valores se han perdido y la fe parece desfallecer ante los avatares de la vida, no deja de sorprender que todavía haya seres humanos que quieran proclamar a los cuatro vientos sus vivencias espirituales. Este es el caso del profesor de matemáticas Luis Miranda, quien quiere dar a conocer lo que él llama “Testimonio de mucha fe”, encarnado en su pequeña hija. Fiorella, como él le dice con cariño y amor de padre, es una niña de 7 años con síndrome de Down, quien hoy es testigo vivo de lo que su papá, con los ojos llenos de lágrimas, llama milagro de fe. La historia del profesor Luis, de Fiore y de toda la familia comienza el primero de diciembre de 2010. Ese día, dice el profe Luis, se despertó con la corazonada de que la Navidad de ese año sería la más hermosa de su vida, aunque nunca se imaginó lo que la vida le deparaba. Fue el 6 de diciembre cuando comenzaría la pesadilla. Ese día, Fiore, su hija tan especial, comenzó a exteriorizar fiebre leve y cuadro gripal. Por su misma condición fue llevada a la antigua Clínica Vargas, donde le recetaron medicamentos para enfermedades virales y le dieron de alta. “El 8 en la noche estaba un poco disgustada y en la mañana nos decidimos llevarla al Centro Médico de la Clínica Temporal del Norte, ya que además de la fiebre nos decía que le dolía la cabeza. Era lo preocupante porque la niña nunca había manifestado sentir dolor de cabeza. “Una enfermera nos recomendó llevarla a la urgencia de la Clínica Blas de Lezo, donde la mantuvieron en urgencia hasta las 9 de la noche. Nos la entregaron y la llevamos a casa. Como a las 10:30 p. m. la regresamos, con el acompañamiento de mi compadre Rafael Vargas y su hija Glenda, ambos médicos, tío y prima de mi nena. “Ellos estuvieron atentos al caso y estaban preocupados, ya que los niveles de glóbulos blancos se le elevaban poco a poco según los exámenes que le hacían, lo que era una manifestación de que había una infección, sin focalizar. “Al transcurrir las horas yo le decía a mi compadre que le revisaran la cabecita, ya que ella nunca se había quejado de dolor de cabeza. A las 5:30 a.m. del 10 de diciembre, mi hija convulsiona. Yo estaba a su lado y le tenía la manito agarrada. “Cuando el monitor del equipo que mi hija tenía instalado comenzó a mostrar señales de alteración, yo llamé a los médicos, pero no les vi ninguna preocupación por lo que estaba sucediendo. Una de ellas dijo: sí, está convulsionando y le pregunté -¿y entonces qué se va hacer? y con voz muy baja dijo, llamemos al intensivista. “En ese momento he podido ir al pasillo y gritar como un loco que mi hija se estaba muriendo, pero si hacía eso perdía tiempo. Le pedí permiso a las médicos para acercármele a mí angelito, y mi hija me agarró el dedo corazón de mi mano izquierda y sintiendo mi presencia me lo apretó, me decía con los ojos desorbitados y mucha angustia, “papi, papi”. “La tomé en mis brazos, me la llevé al pecho y lo único que vino a mi mente fue orar el ‘Padre Nuestro’ en voz alta, y lo hice muchas veces. Sentí que había un silencio profundo en la pequeña sala y Dios, por medio de su hijo “Jesús”, la estabilizó. Mi hija dejó de convulsionar y en ese momento mi esposa daba gritos. Le dije que se calmara, que no se desesperara”. Dice el profesor Luis que pasado el mal rato sintió un escalofrío y una presencia sobrenatural. “Me atrevo a decir que fue la presencia más evidente de Jesús en mi vida”. Sin embargo, a Fiore se le hace un tac y le descubren un edema cerebral. Al principio se creyó que sería un tumor, pero después le diagnosticaron meningitis. A cuidados intensivos “Cuando yo escucho esto dije: por lo menos ya se sabe qué es lo que tiene y se puede atacar. Claro, por mi mente no pasó nunca la gravedad de la enfermedad. Yo tenía bien claro que lo más difícil había pasado. La nena entra en un coma inducido en la unidad de cuidados intensivos como a las 7 de la mañana de ese 10 de diciembre. “Como la entrada a la UCI es restringida, me fui para la casa y entré a internet y me comuniqué con todos los amigos que pude, los puse al tanto y les pedí que hiciéramos cadena de oración comenzando con el Padre Nuestro. Esto fue un éxito, había cadena de oración alrededor del mundo entero, e incluso en comunidades no católicas; recuerdo a mi prima Yomaira Miranda desde España: mi otra prima Silis Mendoza desde aquí y mi gran amiga Merly Quintana desde Montería. “Me dijeron, mijo, lea Jeremías 33:3 que dice ‘Llámame y te responderé, y te anunciaré cosas grandes y misericordiosas que tú ignoras’. Resalto esto porque fue lo que hice desde el primer instante. “Al regresar a la clínica, nos tocaba entrar a las 10 a. m. Le dije a mi esposa: yo entro primero y así fue. Una vez adentro le dije al médico de turno, que era un muchacho muy joven, que si me le podía acercar a mi nena y él me dijo que sí. “Lo primero que hice fue acercármele al oído y le dije ‘mama, tu y yo sabemos que Jesús está aquí con nosotros. Le decía ¡te amo, te amo, te adoro mucho mamita linda! Jesusito es la clave, mi vida entera. “Ella intentaba abrir los ojos tratando de manifestar que me estaba escuchando. En ese momento me aborda el médico y me pregunta que si soy el padre de la niña y me dio información de la sintomatología de mi angelito. “Me habló con mucha crudeza y me dijo que mi hija tenía una enfermedad muy grave que deja secuelas como sordera, parálisis, retardo mental y en muchos casos convulsiones repetitivas, etc., me confirmó la meningitis; además me dijo que su estado era muy crítico y de pronóstico reservado. Solo hay que esperar, dijo. “Yo le contesté, mijo, no sé si tú crees en lo que te voy a decir: yo siento que mi hija está curada y solo falta un proceso clínico; que Él se encargue de bendecir las manos de todos ustedes para que la obra sea perfecta. Le pedí también que cuando entrara mi esposa, no le hablara tan crudo como me habló, porque serían dos personas en cuidados intensivos. “El tercer día de cuidados intensivos fui a San Andresito a comprarle un par de zapatos a mi hijo y vi unos para niñas talla 30, que le quedaban a mi nena. Le dije a la muchacha que me los vendiera y ella me dijo: como su nena no está aquí, pruébeselo, si no le quedan bien me los trae. Y yo le dije: mi hija ahora mismo está en cuidados intensivos y yo quiero que el día que le den de alta salga con estos zapaticos puestos. A la muchacha le llamó la atención lo que le dije y me dijo que Dios permita que así sea. Le dije por acá vendré a darle el testimonio”. 72 horas críticas Pasaron las primeras 72 horas y a Fiorella le volvió a dar fiebre, la cual fue controlada. Viendo a su hija llena de tubos y aparatos, el profesor Luis cumplía puntual la cita para poder ver a su niña los 10 minutos que le permitían en la UCI. Sin embargo, su fe no desfallecía. Seguía pidiendo oración, pero haciendo la salvedad de que siempre comenzaran la jornada con un Padre Nuestro. “Cada día nos llenábamos más de fe y mucha fortaleza. A la nena, por su mejoría, le iban quitando los tubos y el día 20 por su gran evolución la sacaron de la UCI y la pasaron a piso, y para sorpresa la ubicaron en la habitación 333, el mismo número del capítulo de Jeremías que tanto nos había fortalecido. “Estando en dicha habitación yo notaba que mi nena me miraba pero con una mirada muy penetrante como queriéndome decir algo. Le comenté a mi hermano Juan Carlos lo de la mirada, y con su lenguaje ella le dijo que había visto a Jesusito, que lo había visto llorando. Esto me llamó mucho la atención y todos los días le preguntaba lo mismo y las respuestas eran las mismas. “El día 24 de diciembre en horas de la mañana la llevamos en la ambulancia a la Clínica AMI para que le hicieran un electrocardiograma, el médico de turno la examinó completamente durante unos 30 minutos, yo le dije que era Down y que venía de un tratamiento para contrarrestar una meningitis. El se sorprendió y me dijo que su corazoncito estaba perfecto y que para ser Down era excelente; ya que estos niños por lo general sufrían de afecciones cardiacas. “Cuando el médico terminó, me dijo: dé el testimonio del milagro que hubo con su nena, porque esa enfermedad es muy peligrosa, y son pocos los que se salvan y quedan bien con lo que la nena tenía. “Regresamos a la clínica el medio día y para sorpresa los médicos le dieron de alta ese 24 de diciembre a las 5:30 de la tarde. Y mi nenita salió ese día con los zapaticos puestos y de verdad fue la Navidad más hermosa de mi vida. La obra Dios se realizó en forma perfecta”.Campaña por el Padre Nuestro Hoy, el profesor Luis dice que siente que su testimonio sobre el poder sanador de rezar el Padre Nuestro tiene que seguir dándolo al mundo entero. “Estoy contando esto porque desde hace mucho tiempo se me viene revelando que la clave es el Padre Nuestro y yo estoy en mora de predicar y divulgarlo al mundo entero. Por eso le agradezco a El Universal por darme esta oportunidad. Además invito a todos los colombianos a que le demos mucho amor a nuestro prójimo, porque soy un convencido de que en Colombia no hay gente mala, sino gente huérfana de amor y mucho afecto”.
Padrenuestro cantado por Montserrat Caballe
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lunes, 26 de noviembre de 2012
Jóvenes que conspiran en Adviento
Llegan fechas claves para estar alerta y no perder la cabeza en tiempos de crisis. La Navidad es muy bonita, pero celebrada con sentido común, con autenticidad. Cuando ya falta menos de un mes para esa explosión de optimismo y nostalgia que lleva consigo esta singular etapa del año, podemos dar la impresión que estamos en Jauja, en el país de las maravillas, y dar rienda suelta al despilfarro caprichoso y sin sentido.
No está le horno para ciertos “bollos” comerciales. Para una inmensa cantidad de personas, de familias, la Navidad será tal vez más interior, más cordial, más autentica. Seguramente porque la crisis obligue a ello. Pero no hay mal que por bien no venga. Ahora, en Adviento, estamos a tiempo de hacer un plan austero para no desentonar con lo que vamos a celebrar.
Me ha llamado la atención el proyecto de unos jóvenes madrileños, que se han empeñado en “conspirar durante el Adviento” para redescubrir la Navidad.
En efecto, el movimiento Acción Católica ha lanzado por segundo año una campaña para ofrecer «una alternativa al consumismo navideño y evitar el gasto inútil en tiempos de dificultad», informa ABC.es del 25 de este més.
Dice así:
Conspiración de Adviento- Redescubrir la Navidad
«Somos los Reyes Magos de Oriente, no el Tío Gilito, que no estamos hechos de oro...». Un particular mago Melchor recomendará estas Navidades no perder la cabeza a la hora de escribir la carta a los Reyes Magos. «Regala un librito, una buena película o algo que tenga a mano cuando esté trabajando o estudiando», recomienda «Melchor».
Con este original formato, una organización religiosa de la capital –Acción Católica de Madrid– ha lanzado por segundo año su campaña «Conspiración Adviento: Redescubre la Navidad» con el objetivo de ofrecer una alternativa al consumismo navideño que, al mismo tiempo, está orientada al beneficio de los que más lo necesitan.
Así lo informa la sección juvenil de esta asociación religiosa que presentará el próximo 2 de diciembre sus propuestas concretas para «concienciar a la sociedad para que en las fiestas navideñas regale con sentido». El objetivo es evitar el «gasto inútil en tiempos de dificultad».
«Papa Noel es un "almendra dura"»
En este sentido, su particular «Melchor» anima a «conspirar durante el Adviento para que se regale con sentido y el regalo no acabe en un lugar infame: el cajón polvoriento de los regalos olvidados». «Solo tenemos un mes para redescubrir la Navidad, así que conspirad», concluye. Además, arremete contra Papa Noel del que dice que es «un almendra dura imposible de convencer».
Según sus organizadores, gracias al trabajo desinteresado de sus socios, la campaña tendrá un coste nulo. Para ello han grabado un video que difundirán por las redes sociales y un .
No está mal la idea. Todos podemos “conspirar durante este Adviento” para que la Navidad no se nos vaya de las manos. Hay que celebrar el Nacimiento, pero haciéndole a Jesús un hueco en el corazón. Si nos conformamos con extasiarnos ante el pesebre, pero con nula repercusión en nuestra vida, habremos matado la Navidad, que ya de por sí anda bastante enferma.
Lo que no hay que olvidar es la alegría y la esperanza, la ilusión y la inocencia, la sencillez y el amor... Y todo eso no se improvisa. Hay que empezar a “conspirar” ya en este Adviento que vamos a comenzar para recuperar la humanidad perdida.
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miércoles, 21 de noviembre de 2012
De cirujana a monja
Hemos hecho referencia varias veces a Akiko
Tamura, la doctora de la Clínica Universitaria de Navarra que lo dejó todo para
ingresar de monja de clausura en el Convento de Zarauz. Volvemos al tema porque
la revista “Nuestro Tiempo” de la misma Universidad publica un reportaje en su
último número, en el que incluye una foto de Akiko con un hábito de postulante.
Me ha llamado la atención y quiero compartirla con mis lectores.
En el reportaje se destacan
algunas de las frases lapidarias de esta mujer enamorada del Señor , que ha
cambiado el quirófano por otro tipo de operaciones más espirituales.
VIDA
ETERNA
“He visto
partos y gente morirse. Como médico, he comprobado que aquí estamos de paso”
CONFIAR
EN DIOS
“La
vida de un cristiano es no poner impedimentos. Dejarse querer, dejarse hacer”.
LAS
PRIMERAS IMPRESIONES
“Vi en
Youtube un video de las carmelitas descalzas de Zarauz, y pensé que no entraría
allí ni muerta” .
VOCACIÓN
“Si me
preguntan por qué Dios me pide ser carmelita descalza no tengo ni idea. Pero me
lo ha pedido, eso es segurísimo”.
DISPOSICIÓN
“Hay que
ponerse donde están las balas, ponerse a tiro y seguir rezando, y pidiendo a
Dios mucha luz para hacer lo que Él quiera y donde quiera”.
EL
SENTIDO DE LA ENTREGA
“No
creo que sea más útil haciendo lo que quiero, sino lo que Dios quiere. Paso de
ser médico de cuerpos a médico de almas”.
REZAR
CON FE
“En el
momento que uno pide con fe, y se fía de Dios, ocurren milagros. En el momento
en que uno se fía de uno mismo... se hunde en las aguas como San Pedro”.
LOS
TALENTOS
“Me
encanta operar, y Dios ha dejado que se me diera bien. Pero los dones son
regalos de Dios, y si Dios, de repente, me lo pide, yo se lo voy a dar muy a
gusto”.
CON LA
MIRADA EN EL MÁS ALLÁ
“Es una
separación temporal, esto es muy efímero, muy corto, y vale la pena invertir en
la hipoteca de verdad, en la hipoteca del Cielo”
domingo, 4 de noviembre de 2012
¿Qué pensamos de los demonios?
Hace unos días me invitaron de una emisora (Onda regional de Murcia) para que interviniera en un diálogo sobre el demonio y las posesiones. Estábamos dos sacerdotes, un psiquiatra, un psicólogo y un experto en fenómenos paranormales. cada uno expuso su criterio algunos aportamos también nuestra experiencia en exorcismos. estábamos de acuerdo todos en algo fundamental: hay que delimitar muy bien lo que puede ser un trastorno psíquico de lo que se puede considerar una posesión diabólica.
La Iglesia, cuando se le solicita un exorcismo, aconseja como norma que antes se acuda a la consulta del psiquiatra, o psicólogo. Muchos casos son puras anormalidades que ha de ser tratadas por la ciencia. Cuando la ciencia ya no puede llegar más allá, y el afectado sigue dando muestras de síntomas de una situación extraña grave que le hace sufrir, y no hay modo de sanarlo con persuasión o fármacos, entonces está previsto en el ritual de exorcismo someterlo a una serie de pruebas que puedan determinar el caracter sobrehumano de su lamentable situación. Se le habla en lenguas desconocidas para esa persona y ver si responde con exactitud. Comprobar sus reacciones ante objetos sagrados: crucifijo, Biblia, agua bendita, imágenes de la Virgen, etc. Si es una auténtica posesión diabólica la reacción es de extrema violencia sobrehumana. Es entonces cuando se puede comenzar el rito del exorcismo, que puede durar tiempo, hasta que la persona vuelva a la normalidad.
El demonio existe. Es uno de esos misterios en los que se demuestra hasta qué punto Dios respeta la libertad de sus criaturas, aunque sean ángeles. El demonio, o los demonios, son la total oposición a Dios con un odio que solo se explica por la fuerza sobrenatural que poseen estas criaturas que un día dijeron a Dios que no, con todas sus consecuencias. Y estos seres intentan hacer proselitismo infiltrándose en el ser humano y en la sociedad.
Ya se que muchos, incluidos teólogos, ponen en duda la existencia del demonio. Pero aparece claramente en el Nuevo Testamento tentando nada menos que al mismo Cristo. El Señor expulsó demonio. Y enseñó a sus apóstoles lo que hay que hacer en el caso de ciertas posesiones graves. "Estos demonios solo se expulsan con oración y ayuno", le dijo a los que le seguían que se quejaban de no haber podido expulsar ellos mismo al demonio de un poseído.
Cuando circulo por la carretera en cierta dirección veo siempre un letrero curioso que te indica el camino hacia una aldea. Se llama nada menos que Los Infiernos. De allí eran unos conocidos míos. El nombre es curioso y resulta violento a los moradores decir que ellos viven en Los Infiernos. Naturalmente que es un nombre, que tal vez haga referencia a algún signo o situación que evoque tal lugar siniestro en el otro mundo. Pero a todo el que pasa por esta autovía murciana le llama la atención. A mí me sugirió el día de Todos los Santos publicar este artículo, que completaré con un trabajo titulado "Un exorcista entrevista al Diablo", que al menos es curioso por los matices que nos ofrece sobre lo que piensan y cómo actúan los demonios.
El demonio, o los demonios, existen. Y sus efectos se dejan ver en amplios sectores de una sociedad que parece dar las espaldas a Dios. Yo he intervenido en varios casos que no tienen otra explicación que la influencia de un poder sobrehumano, y sobre objetos materiales que no tienen entrada en el mundo de la psiquiatría.
La Iglesia, cuando se le solicita un exorcismo, aconseja como norma que antes se acuda a la consulta del psiquiatra, o psicólogo. Muchos casos son puras anormalidades que ha de ser tratadas por la ciencia. Cuando la ciencia ya no puede llegar más allá, y el afectado sigue dando muestras de síntomas de una situación extraña grave que le hace sufrir, y no hay modo de sanarlo con persuasión o fármacos, entonces está previsto en el ritual de exorcismo someterlo a una serie de pruebas que puedan determinar el caracter sobrehumano de su lamentable situación. Se le habla en lenguas desconocidas para esa persona y ver si responde con exactitud. Comprobar sus reacciones ante objetos sagrados: crucifijo, Biblia, agua bendita, imágenes de la Virgen, etc. Si es una auténtica posesión diabólica la reacción es de extrema violencia sobrehumana. Es entonces cuando se puede comenzar el rito del exorcismo, que puede durar tiempo, hasta que la persona vuelva a la normalidad.
El demonio existe. Es uno de esos misterios en los que se demuestra hasta qué punto Dios respeta la libertad de sus criaturas, aunque sean ángeles. El demonio, o los demonios, son la total oposición a Dios con un odio que solo se explica por la fuerza sobrenatural que poseen estas criaturas que un día dijeron a Dios que no, con todas sus consecuencias. Y estos seres intentan hacer proselitismo infiltrándose en el ser humano y en la sociedad.
Ya se que muchos, incluidos teólogos, ponen en duda la existencia del demonio. Pero aparece claramente en el Nuevo Testamento tentando nada menos que al mismo Cristo. El Señor expulsó demonio. Y enseñó a sus apóstoles lo que hay que hacer en el caso de ciertas posesiones graves. "Estos demonios solo se expulsan con oración y ayuno", le dijo a los que le seguían que se quejaban de no haber podido expulsar ellos mismo al demonio de un poseído.
Cuando circulo por la carretera en cierta dirección veo siempre un letrero curioso que te indica el camino hacia una aldea. Se llama nada menos que Los Infiernos. De allí eran unos conocidos míos. El nombre es curioso y resulta violento a los moradores decir que ellos viven en Los Infiernos. Naturalmente que es un nombre, que tal vez haga referencia a algún signo o situación que evoque tal lugar siniestro en el otro mundo. Pero a todo el que pasa por esta autovía murciana le llama la atención. A mí me sugirió el día de Todos los Santos publicar este artículo, que completaré con un trabajo titulado "Un exorcista entrevista al Diablo", que al menos es curioso por los matices que nos ofrece sobre lo que piensan y cómo actúan los demonios.
El demonio, o los demonios, existen. Y sus efectos se dejan ver en amplios sectores de una sociedad que parece dar las espaldas a Dios. Yo he intervenido en varios casos que no tienen otra explicación que la influencia de un poder sobrehumano, y sobre objetos materiales que no tienen entrada en el mundo de la psiquiatría.
domingo, 7 de octubre de 2012
sábado, 6 de octubre de 2012
| ctualizado 5 octubre 2012 San Josemaría me habló en la cárcel |
Se cumple este sábado, 6 de Octubre, el X aniversario de la canonización de San Josemaría Escrivá de Balaguer. Yu estuve presente en el multitudinario acto de Roma. Y el mejor homenaje que se le puede hacer a un santo es contemplar que el camino que abrió, con la Gracia de Dios, sigue despejado y por él transitan muchos que han encontrado en él el modo de vivir una fe comprometida.
Traigo aquí un bonito terstimonio de un expresidiario que, leyendo un libro de San Josedmaría, descubrió a Jesucristo. Es mejor que lo explique él. Tenía 29 años y llevaba dos en prisión a causa de un delito. Por aquel entonces, veía a Dios muy lejos de mi vida. Le veía a Él en el cielo y a mí en la tierra. Lo único que tenía claro era que existía.
No sabía nada de San Josemaría Escrivá, hasta que una Religiosa de las Hijas de la Caridad me trajo un libro llamadoAmigos de Dios. Después de leer dicho libro, puedo decir que, ahora sí sé que Dios no sólo está en el cielo y en la tierra, sino que también está dentro de mí.
En mi infancia recibí una buena educación católica pero en la adolescencia mis amigos me decían: “Dios no existe, qué tontería, hay que progresar, hay que modernizarse…”. Y yo me dejaba llevar... A veces es bueno que venga alguien y te hable claro, y a mí, San Josemaría me habló a través de ese libro. Me di cuenta de lo lejos de mi vida que había dejado al Señor y de cuánto le había defraudado. Ahí empecé a entender que Dios no es un número de socorro para llamar en caso de emergencia; descubrí que hay que quererle en las buenas y en las malas, y hay que tenerle siempre al lado, porque sin Él, no se puede hacer nada. Gracias a ese libro empecé un camino que hasta hoy no me he arrepentido de tomar. Empecé a leerme todos los libros de San Josemaría y se los prestaba a mis compañeros de la cárcel, ¡que no me los devolvían!
Al pasar la cruz de la JMJ por la prisión, algo fuerte me sacudió el corazón y nació un sueño, un proyecto maravilloso: traer a mi hermana, que vivía en mi país, a la JMJ de Madrid y participar con ella. Yo trabajaba en la lavandería de prisión y ganaba muy poco dinero, pero ahorrándolo podía empezar a planteármelo seriamente.
Por aquel entonces mi hermana tenía 20 años, estudiaba en la Universidad y no contaba con los recursos económicos para poder venir. Mi familia se rompió hace seis años: mi padre abandonó a mi madre y las dejó, a ella y a mi hermana, prácticamente desahuciadas. Mi hermana, es cierto, estudia gracias a mi padre, pero con muchos esfuerzos. Con esta ilusión, puse toda mi esperanza en el Señor y, después de un año de privarme de hasta lo más mínimo, logré reunir el dinero y enviárselo. Así, ella pudo inscribirse en la JMJ con la delegación oficial de la Conferencia Episcopal de mi país. Cuando parecía que el sueño empezaba a hacerse realidad, a mí me denegaron el permiso para asistir a la JMJ. Llevaba cumplidos 4 años de una condena de 6, me quedaban 3 meses para obtener la libertad condicional, e inexplicablemente, la prisión, sabiendo que mi hermana venía y que yo había reunido el dinero con mucho sacrificio, me denegó los permisos sin razón alguna.
A dos meses de la JMJ estaba que me tiraba de los pelos; había escrito cartas al director de la prisión, al juez, a la Fuerza de Vigilancia Penitenciaria… les explicaba mi situación y la ilusión que me hacía vivir la JMJ con mi hermana, después de 4 años sin verla y sin ver a nadie de mi familia, ya que en España no tengo a nadie. No recibía respuesta y ya empezaba a perder la esperanza. Veía la JMJ a la vuelta de la esquina y estaba a punto de darme por vencido. En ese momento, mi hermana empezó una novena a San Josemaría, 9 días de mortificación, oración y recogimiento, pidiéndole que me dieran ese permiso que tanto necesitaba.
Ya me había hecho a la idea de que sólo mi hermana estaría en Madrid en agosto; para mí eso era lo más importante. Sin embargo, no dejaba de sentir por dentro la impotencia de que, a pesar de tanto esfuerzo, de tantas privaciones, no iba a poder acompañarla y que tendría que conformarme con verla dos horas tras un cristal. Tanto viaje para verla así.
Entonces, sucedió el milagro: el día después de que mi hermana terminara la novena, el décimo día, me llegó la resolución de la Fuerza, en donde resolvía autorizarme a salir los seis días de la JMJ para ir a Madrid y reencontrarme con ella.
No podía creerlo, pero por fin llegó la fecha de la JMJ y volví a ver a mi hermana. El momento culmen de esa semana fue el encuentro de los jóvenes con el Papa en Cuatro Vientos. Aquella noche decidí no hacer esperar más al Señor; decidí entregarle mi vida, vivir sólo para Él. Vivir en santidad, santificar mi trabajo, mis estudios, que empiezo a retomarlos; y santificar mi vida y la de los demás.
San Josemaría me ha enseñado a vivir: ese hombre me hizo reaccionar y le debo mucho de lo que soy. Él me formó espiritualmente y me ayudó a limpiarme por dentro, a perdonar, a pedir perdón, a perdonarme a mí mismo, y me enseñó que Jesús es realmente nuestro amigo, nuestro Padre, y que nos ama más que nadie. Antes de conocerle yo no tenía nada, no era nada. Ahora soy feliz y mi vida, gracias a Él, por fin tiene sentido.
Ahora que ya he cumplido mi condena, he vuelto a mi tierra distinto de como entré a la prisión; y todo gracias a Dios, que tomó mi vida para reconstruirla de nuevo. Ahora que le he entregado mi vida me estoy preparando para, si Dios quiere, acceder al seminario. Fuente: www.es.josemariaescriva.info/articulo/por-un-libro-de-san-josemaria-en-una-carcel |
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