Este Blog pretende ser un instrumento al servicio de la Parroquia, para información y formación de los visitantes

lunes, 27 de junio de 2011

HOJA PARROQUIAL

Escritura: Solemnidad del Corpus Christi
Éxodo 24, 3-8; Hebreos 9, 11-15;
Marcos 14, 12-16.22-26
EVANGELIO
En aquel tiempo, dijo Jesús a los judíos: Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo: el que coma de este pan vivirá para siempre. Y el pan que yo daré es mi carne, para la vida del mundo. Disputaban entonces los judíos entre sí: ¿Cómo puede éste darnos a comer su carne? Entonces Jesús les dijo: Os aseguro que si no coméis la carne del Hijo del Hombre y no bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día. Mi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre habita en mí y yo en él. El Padre que vive me ha enviado y yo vivo por el Padre; del mismo modo, el que come vivirá por mí. Éste es el pan que ha bajado del cielo: no como el de vuestros padres, que lo comieron y murieron: el que coma este pan vivirá para siempre.




COMENTARIO
Érase un muchacho que siempre llegaba tarde a casa cuando salía de la escuela. Los consejos y reprimendas no surtían ningún efecto. Finalmente, un día, su padre le llamó al orden y le dijo: "la próxima vez que llegues tarde, cenarás pan y agua. ¿Está claro?" El hijo lo entendió perfectamente.
Pocos días después el muchacho llegó a casa más tarde que nunca. Sus padres no le dijeron nada. Cuando se sentaron a cenar vio que los platos de sus padres estaban llenos y en el suyo había sólo un trocito de pan y un vaso de agua. Miró al pan y luego al agua. El padre esperó un rato para que el hijo interiorizara el castigo. Luego tomó el plato del hijo y se lo puso delante de él. Cogió su plato y lo puso enfrente de su hijo y se pusieron a cenar.
Años más tarde, ese mismo muchacho al recordar aquel episodio de su vida comentaba: "Toda mi vida he sabido cómo es Dios por lo que hizo mi padre aquella noche".
Hermosa lección en la que el padre se impone el castigo que su hijo merece. Una lección sin palabras. Una lección sobre Dios que el hijo nunca olvidó.
Jesús, como el padre de la historia, cada domingo coge nuestro plato vacío y nos ofrece un plato rebosante de amor y perdón y nos dice: "Tomad y comed, esto es mi cuerpo." Los domingos Jesucristo multiplica el pan para sus hijos e hijas.
Primero escuchamos a Jesús para vernos a nosotros débiles, desobedientes y necesitados de sanación. Nosotros que vivimos en un mundo que ha arrinconado a Dios, tenemos que experimentar su presencia, su poder y su amor. Dios satisface nuestra hambre con el pan de vida.
"Jesús hablaba a las gentes del Reino de Dios".
Primero la Palabra, la Buena Noticia, el Reino de Dios; primero darnos a conocer que estamos llamados a formar parte de un nuevo orden de cosas. Jesús quiere mostrarnos el mundo y nuestras vidas tal como su Padre las ve.
Y la Palabra de Dios, en este día de fiesta, nos remite a algo tan cotidiano y necesario como es el pan y el vino.


NO DIOS
RELATO:
Un estudiante de filosofía estaba en clase y se suscitó una discusión sobre la existencia de Dios. El profesor argumentó de esta manera:
¿Alguien en esta clase ha oído a Dios? Nadie respondió.
¿Alguien en esta clase ha tocado a Dios? Nadie respondió.
¿Alguien en esta clase ha visto a Dios? Nadie respondió.
El profesor concluyó “luego Dios no existe.”
El estudiante pidió permiso para hablar. El profesor se lo concedió.
El estudiante preguntó a sus compañeros:
¿Alguien en nuestra clase ha oído el cerebro de nuestro profesor? Silencio
¿Alguien en nuestra clase ha tocado el cerebro de nuestro profesor? Silencio
¿Alguien ha visto el cerebro de nuestro profesor? Silencio
Según la lógica de nuestro profesor, tiene que ser verdad que nuestro profesor no tiene cerebro.
Ese estudiante recibió un sobresaliente.



AVISOS
Horario de Verano:
Como cada año, en los meses de verano reducimos el número de Misas de los días festivos por la ausencia de muchos feligreses por razones familiares. Los sacerdotes también debemos suplirnos unos a otros para facilitar las correspondientes vacaciones. Con este motivo, A PARTIR DEL PRÓXIMO DOMINGO DÍA 3 DE JULIO: SE SUPRIME LA MISA DE LAS 11,30 DE LA MAÑANA, QUEDANDO LAS MISAS DE LAS VISPERAS DE FESTIVOS (20 H.) Y LA MISA DE LA TARDE DE LOS FESTIVOS (20 H.). Las Misas de los días laborables durante el mes de Julio quedan como están, excepto la semana del 4 al 8 que se suprime por estar de peregrinación en Medjugorje (Bosnia) con un grupo de personas.

No hay comentarios: