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miércoles, 27 de julio de 2011

50 años alimentándose solo de la Eucaristía

Primera etapa :

1902- 1918. Nacimiento y adolescencia de Marta Robin.
Marta Robin nació el 13 de marzo de 1902, en Châteauneuf de Galaure, población rural del norte del departamento de la Drôme, actualmente llamado Drôme de las colinas. Sus padres, Joseph Robin y Célestine Chosson poseían en el barrio de Moïlles una modesta casa construída con adobes rodeada de 13 hectáreas de tierras. Era preciso trabajar mucho para subvenir a las necesidades de una familia numerosa.





Marta Robin fue bautizada el 5 de abril de 1902 en la iglesia de Saint Bonnet de Galaure de la cual dependía en aquel tiempo el barrio de Moïlles.

En 1903, la familia Robin conoció la dificultad de una epidemia de fiebre tifoidea. Entre los niños contagiados, la penúltima, Cléménce murió, y Marta quedó fragilizada.

En 1909, emprendió el camino de la escuela, en la parte baja de la población de Châteauneuf. Su salud no le permitió realizar una escolaridad continuada: en efecto, no pudo obtener el Certificado de Estudios.

En la parroquia de Châteauneuf de Galaure, Marta recibió el sacramento de la Confirmación en 1911, hizo su primera Comunión, el 15 de agosto de 1912. Desde su infancia, tuvo para la Santísima Virgen una afección filial y ella la ruega muy a menudo. María será siempre para ella Madre y Educadora.

En 1914, abandona la escuela del pueblo y toma parte en los trabajos de la casa y del campo.



Segunda etapa :

1918 ­ 1928, diez años de lucha contra la enfermedad
En 1918, Marta Robin experimenta los primeros efectos de la enfermedad que ya no le abandonará: una encefalitis. Se intenta todo para cuidarla: visitas a varios médicos, tratamientos, cura de baños resinosos en Saint Peray en Ardèche. Para poder comprar las medicinas prescritas, Marta Robin cose y borda para algunas personas que le piden trabajar para ellas, porque su trabajo es siempre particularmente esmerado. Diez años de lucha contra la enfermedad, con esperanzas de curación y recaídas desesperantes.




En 1928, en el transcurso de una Misión Parroquial en Châteauneuf, Marta comprende, por una gracia de Dios, que será en la enfermedad y por el sufrimiento, como podrá unirse al Corazón de Jesús en Cruz, el Redentor de todos.




Tercera etapa:

1928 ­ 1936. Gracia de unión mística
Con la ayuda del Párroco, el sacerdote Faure, Marta Robin penetra cada vez más en una vida de silencio, de ofrenda, de oración. Su unión interior con Jesús se hace tal que cada viernes Marta será asociada a los sufrimientos de Jesús en su Pasión por todos los hombres.
En 1929, segunda progresión de la enfermedad. Tetraplejia y parálisis de las vías digestivas.
Sus amigos del valle vienen para confiarle sus preocupaciones, sus problemas, sus dificultades, sus alegrías también y van a su casa en familia, junto con sus hijos. Marta ama a los niños, su educación es importante para ella, se entrevista a menudo con las maestras del valle, con las responsables de actividades paraescolares. Pronto se impone a ella la idea de abrir una escuela cristiana para niñas y jóvenes : habla de ello al sacerdote Faure quien, a pesar de las dificultades del momento, compra el cuerpo central del castillo fortificado en ruinas.
El 12 de octubre de 1934, la Escuela acoge a siete alumnas de Châteauneuf y del valle de la Galaure. Poco a poco, Marta Robin comprende que esta bien modesta escuela es el primer elemento de una obra importante que Dios quiere enraizar en la propia parroquia de Châteauneuf




Cuarta etapa :1936 ­ 1948. Los difíciles tiempos de la fundación de Foyer de Châteauneuf




El 10 de febrero de 1936, el encuentro de Marta Robin y del sacerdote Georges Finet, de la diócesis de Lyon, será la ocasión providencial que permitirá precisar lo que serán los Foyers de Luz, de Caridad y de Amor. En el mes de setiembre, del 7 al 13, el sacerdote Finet predicará, en los locales de la Escuela, el primer retiro de 5 días que será el fundamento efectivo de los Foyers.
El Padre Finet y Marta esperan durante largo tiempo que el Padre Finet sea « liberado »para que pueda cumplir de lleno su misión en Châteauneuf.
En 1939, tercera progresión de la enfermedad que alcanza la retina : la ceguera. Marta vive en la oscuridad.
En 1943, creación de dos Foyers de Charité, uno en Savoie, el otro en Provenza



Quinta etapa :

1948 ­ 1961. Período de fundación de los Foyers de Charité en Francia y en Europa
Siempre atenta a cuanto se refiere a la educación; Marta participa a la apertura, en 1953 y 1954 de otros dos establecimientos escolares, uno en Saint Bonnet de Galaure, el otro en Châteauneuf, en el lugar llamado Mandailles.
Continúa recibiendo a los visitantes que acuden cada vez más numerosos y de todos los horizontes sociales, culturales, religiosos, de Francia y del extranjero. En primer lugar: belgas, suizos, canadienses. Cuando no recibe, se hace leer el voluminoso correo que llega de diferentes partes del mundo

Como lo aprendió en su infancia, Marta piensa concretamente en los más desvalidos y hace confeccionar y expedir paquetes para los dispensarios y maternidades dirigidos por los misioneros, para las asistentas sociales de las prisiones, para los enfermos.

Marta ruega, ofrece, intercede en favor de cada uno de todos los hombres del mundo entero, particularmente para los sacerdotes. Marta vive en cuanto hija de la Iglesia, no como investida de una misión oficial, sino en su lugar, el más humilde posible, en el silencio, la ofrenda y la oración incesantes.



Sexta etapa :

1961 ­1977. El desarrollo de los Foyers y su extensión más allá de los mares
En 1961, veinticinco años después de la fundación del Foyer de Châteauneuf, se abre en el Togo, el primer Foyer de Charité fuera de Europa. Otros vendrán después en África, en América, en Asia. Los Foyers de Charité ubicados en una diócesis a petición del Obispo del lugar, participan en la evangelización pedida por el Concilio Vaticano II, para preparar el Nuevo Pentecostés anunciado por el Papa Juan XXIII. Animados por el Espíritu Santo, con toda la Iglesia, Padres y miembros del Foyer trabajan para revelar al mundo a Cristo-Luz dando a conocer su mensaje de Amor y de Salvación universal.

En 1961 : 12 Foyers de Charité en Francia y en Europa.

A medida que la Obra se desarrolla, Marta progresa en el silencio interior, en la renuncia a todo apoyo humano, en el abandono total a la Voluntad y al Amor Misericordioso del Señor.



Séptima etapa:

A partir de 1977. Búsqueda de un estatuto eclesial para los Foyers de Charité
Con todas sus fuerzas, Marta Robin anima y sostiene la búsqueda y los esfuerzos dirigidos a obtener la aprobación de los Foyers de Charité como comunidades de laicos

En 1980, Marta tiene la alegría de ver la inauguración, en el Foyer de Châteauneuf, de la Casa San José, que ella tanto había deseado para los padres ancianos de los miembros de los Foyers.
El 6 de febrero de 1981, muerte de Marta Robin, 6 obispos y cerca de 7000 personas asisten a los funerales el 12 de febrero.
En 1981, hay 52 Foyers de Charité.
En 2002 : 73 Foyers de Charité y 5 Foyers de Charité en fundación.
El 1° de noviembre de 1986 : decreto de reconocimiento de la Obra de los Foyers de Charité como Asociación Privada de Fieles de carácter internacional por el Consejo Pontifical para los Laicos.
En enero de 2000, entrega en Roma del decreto de aprobación definitiva de los estatutos por el Consejo Pontifical para los Laicos.






"LES GRANDES INTUITIONS DE MARTHE ROBIN"

« Cuando se contempla lo que está naciendo en la Iglesia de Francia y que se ahonda un poco, a menudo uno encuentra a Marta Robin : ¡ qué mujer ! (Cardenal Decourtray) Esta pequeña campesina guardando cama durante 53 años recibió en su propia casa a más de 100.000 personas y cambió la vida de muchas personas escuchándolas, aconsejándolas, alentándolas. Marta hizo posibles múltiples reconciliaciones, suscitó decenas de vocaciones sacerdotales o consagradas. Más de 40 obispos y cardinales vinieron a verla y también muchas personalidades con responsabilidades dentro de la Iglesia. Ayudó de una manera u otra a más de 20 comunidades nuevas. Junto con el Padre Finet, Marta está al origen de la fundación de los Foyers de Charité. Estos son actualmente 73 y se hallan dispersos en 40 países



EL TESTIMONIO Y LA FECUNDIDAD DE UNA GRAN ENFERMA : FLASH SOBRE UNA ETAPA DECISIVA DE SU VIDA (1918-1928)

A la edad de 16 años Marta Robin se ve alcanzada por la enfermedad.
Entre 1918 y 1928 Marta Robin lucha contra una enfermedad que provoca dolores intolerables, que se instala progresivamente y que será diagnosticada en 1942 como « encefalitis epidémica ». Marta Robin conoce, sucesivamente, durante diez años, esperanza de curación y desaliento, según que la enfermedad progrese o retroceda : « los ánimos están a veces muy bajos » escribe a una amiga. « ¿Qué decirle de mí misma? vida siempre igual, gris y monótona, trayendo más bien tristezas que alegrías ». A los 26 años, Marta Robin, a la edad en que se hacen proyectos, o se toman decisiones que orientan una vida, constata con tristeza que no es así para ella: « todo el mundo puede y debe cumplir su vocación pero yo no. He forcejeado con Dios » ¿Qué sentido dar a su propia vida, qué futuro? Marta conoce la angustia, ¿quizá incluso la rebelión ?

Diciembre de 1928. Una luz en la noche.
Gratuitamente, un día de diciembre de 1928, Marta Robin vive en el momento de recibir los Sacramentos un encuentro decisivo y definitivo con el Corazón de Jesús en Cruz. Una vida nueva va invadir su cuerpo y su corazón. Todo se ilumina, todo cobra (adquiere) sentido: esta enfermedad que habría podido conducirla a una lenta y segura destrucción de su persona a diferentes niveles se convierte, por paradójico que parezca, en « oportunidad » para otra vida que va a construirse diferentemente. « Después de años de angustias, después de dificultades físicas y morales, me atreví, escogí a Cristo Jesús ». Marta recibe del Corazón de Cristo en Cruz el sentido de su vida de enferma: unida a la de Cristo, su vida puede convertirse en fecunda para la Iglesia y para el mundo. Marta Robin hace en aquel momento la elección de una vida conforme a la de Jesús Amor Crucificado: « El Corazón de Jesús en Cruz es la morada inviolable que he escogido en esta tierra » Su párroco, el Padre Faure, es testigo de este acontecimiento y la acompaña en este nuevo camino. Su vida espiritual y su vida mística se desarrollan ahora en su vida misma de enferma que se convierte en medio de unión y de comunión, lugar de ofrenda y de abandono. Es el comienzo de las Gracias de unión. Vive en la Presencia de la Santísima Virgen, Su Gran Educadora, Su Querida Mamá. Marta vive ahora la palabra de Jesús: « Mi carne es verdaderamente una comida y mi sangre es verdaderamente una bebida » (Juan 6,55). El deseo de apostolado, exigencia del amor, se apodera de ella: « Estoy verdaderamente ávida, tengo realmente hambre de trabajar para el Amor y la Gloria de Dios. Un sacerdote que vino a rezar en su habitación quedó impresionado por su apertura universal: « la ventana de su pequeña habitación estaba abierta al mundo entero ».

Unos años más tarde nace el Foyer de Charité. Marta Robin vela sobre la Obra nueva de laicos y de sacerdotes fundada con el Padre Finet, Obra que ella llevaba en su corazón y su oración desde 1933.
Laicos y sacerdotes, en el Foyer de Charité, están llamados a vivir juntos la Palabra de Dios anunciada a todos aquellos que buscan a Dios, a todos aquellos que tienen hambre y sed de Su misericordia, a todos aquellos que persiguen una Esperanza.



UNA « NUEVA » MANERA DE VIVIR LA FE

Un Dios Padre. Marta Robin reaccionó con mucha fuerza contra la imagen de un Dios juez. Para ella, Dios era un Padre amante y solícito, próximo y lleno de atención. Marta insistió mucho sobre este punto, porque lo vivió en cada instante de su vida. La vida con Dios fue verdaderamente en su caso « una vida de familia ». Su ejemplo hay que tomarlo tanto más en cuenta cuanto que, a causa de su enfermedad, Marta habría podido adoptar una actitud de rebelión y de protesta contra Dios. Pero justamente fue más adelante en su relación con Dios al descubrir su Paternidad.

Jesús, Pan de vida. « Dios ha revelado a ciertas personas la verdad y la realidad humana de la Eucaristía. Se trata de los místicos de la Eucaristía » (Padre Jesús Castellano, Congreso sobre el secreto de los Místicos).
Marta Robin, durante más de 50 años, vivió de este don. Marta dice sobre la fuerza de la Eucaristía en ella : «Tengo ganas de gritar a quienes me preguntan si como, que yo como más que ellos, porque me alimento por la Eucaristía con la sangre y con la carne de Jesús. Tengo ganas de decirles que son ellos quienes detienen en sí los efectos de este alimento, quienes frenan sus efectos ».

Una relación íntima con María. Marta Robin tenía algo que decir sobre este punto, siempre en la misma línea del espíritu de familia que precedía a su relación a Dios como Padre. La Virgen María no es un ser abstracto y lejano, sino una madre atenta a sus hijos y obrando con poder en medio de los humanos. En su relación a María y en el abandono entre sus manos Marta Robin sacó la fuerza y la paciencia que necesitaba.

¿De qué manera una enferma puede incorporarse en la vida social, sentirse solidaria de los demás, sobre todo si está en cama y si sus miembros rehúsan todo trabajo? Marta Robin crea con ellos una nueva relación, una bella relación, que se establece por intermedio de Cristo. La vida de familia con Dios se desdobla misteriosamente ­ místicamente ­ en una vida de familia con los hombres. Es uno de los puntos más fuertes y más nuevos del testimonio de Marta Robin.

MARTA ROBIN Y LA IGLESIA

Marta Robin trabajó desde su lugar para la renovación de toda la Iglesia favoreciendo la misión de los laicos, de laicos confirmados, conscientes de la importancia de su bautismo. Es para esto que los Foyers de Charité .fueron fundados teniendo una nueva visión de la vida de los sacerdotes, más fraterna, más familiar, más cercana a los laicos y colaborando más con ellos.

Manifestando su confianza en la Iglesia. Marta estuvo al corriente de las dificultades que podía atravesar la Iglesia católica y el Cristianismo en general. Pero ella no faltó nunca de confianza en el futuro. Sufrió por la Iglesia y en la Iglesia, pero ello no mermó su confianza; su testimonio es muy elocuente. Los sucesivos Obispos de Valence la apoyaron siempre y ella amó mucho a su Parroquia.

LOS FRUTOS DE LA OFRENDA SILENCIOSA DE MARTA ROBIN

Han sido evocados en miles y miles de testimonios.
Cada vez son más numerosos los visitantes que vienen para recogerse en su casa y confiar a su oración sus intenciones.




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